domingo 25 de enero de 2009

Critica del show de Lokua Kanza en CLARIN ESPECTACULOS

EL CONGOLEÑO LOKUA KANZA DIO UN GRAN SHOW EN PUNTA DEL ESTE
El hermano africano
Fue la gran sorpresa del ciclo de Medio y Medio. Cantó en cuatro idiomas, acompañado por Mariana Baraj.

Por: Fernando Soriano
Lokua Kanza dejará una marca en estas tierras. O al menos en las 250 personas que escucharon su impactante voz reverberar bajo eucaliptos y estrellas -en esta ciudad que exagera luces y cemento-. El cantante congoleño llegó por primera vez a Punta del Este para dar a conocer su música exquisita, poco difundida en este continente pero muy apreciada en el resto del mundo. Con un repertorio de 15 canciones y una simpatía made in Africa, el músico, de 50 años, impactó y conmovió desde el escenario exterior del club de jazz y restaurante Medio y Medio (milagroso oasis entre tanta ficha de casino y Porsches negros).Kanza subió acompañado de las cantantes argentinas Mariana Baraj (que abrió la noche con una recopilación de Leda Valladares y una chacarera anónima) y Dorita Chávez. Las coreutas, con apenas dos días de ensayo, resolvieron con belleza los arreglos vocales en lingala, swahili, francés e inglés, lenguas en las que canta el africano, formado académicamente en Kinshasa y en París. La capacidad musical de Lokua no es sólo su tremendo talento para cantar. El congoleño es un fino guitarrista que impactó ya desde el primer tema del concierto (Juste un peu d'amour) con un arpegio que podía ser un mundo de tambores, un sutil recorrido por el espíritu de su continente: daban ganas de bailar. Kanza mezcló todas sus lenguas (las maternas, las colonizadoras) en la mayoría de los temas que mostró. Canta como si de su boca salieran milenarias tradiciones del corazón del Africa central, de sus tribus y sus animales. Pero su música, sus composiciones, no dejan de ser canciones, incluso con evidentes rastros urbanos-pop. Tal vez eso fue lo que desató la admiración de representantes de la música negra, como el notable Djavan, o de investigadores de la (absurdamente llamada) world music, como Peter Gabriel.Aquí, Kanza hizo un repaso de temas de sus cinco discos (editados entre 1993 y 2005) entre los que sobresalieron You'll never know, Wapi yo y Goodbye, una bella canción sobre la paternidad, la madurez y los recuerdos de la infancia, en la que el africano evidenció la universalidad de su obra. El público -amable cuando el congoleño le pidió que cante con él en ¡lingala!- percibió el talento y agradeció con un aplauso bien largo.Kanza fue una hermosa sorpresa. Apareció en el buen programa de Medio y Medio gracias a la cantante argentina Gabriela Torres, que de tanta admiración se puso en contacto con él por MySpace, y se hicieron amigos. Hace meses Lokua apareció en Brasil (donde vivirá los próximos tres años) y aceptó con sorpresa la invitación para tocar en Punta del Este, en este lugar por donde ya pasaron Spinetta, Jaime Roos, Hermeto Pascoal, Fernando Cabrera, artistas tan serios y comprometidos como Lokua Kanza. A quien, es obvio ya, no olvidaremos. Y seguiremos escuchando.